Me robaron el reloj… y obtuve mi venganza.


En el gran esquema de las cosas, no es nada. En medio de los ríos de dinero ligado a la corrupción que nuestro país ve (o siente), fluir bajo la superficie de la linda patria que tenemos, sería menos que una borona. Si el asaltante hubiera cumplido su amenaza, apuñalándome a mí o a mi novia, tal vez el hecho tendría más relevancia para otros, mi familia, por ejemplo. Pero no, él retiró su cuchilla del cuello de mi novia y junto a sus amigos, salieron corriendo. Mi reloj se fue con ellos, junto con mi bulto, los libros y cuadernos de la Universidad, el bolso de ella y una pequeña cartera.

Esto me pasó hace algunos años ya, en el momento preciso de mi vida, diría yo. Les explico:

La sensación inmediata de impotencia que da el sentirse víctima de un asalto, recorre el cuerpo junto al torrente sanguíneo, como si éste fuera ácido de batería en lugar de glóbulos rojos y plasma. El enojo y la rabia salen disparados de mi boca en forma de putazos, “mierdazos” y cuanto insulto soy capaz de producir. Los disparo hacia el suelo, doblando mi cuerpo cada vez que escupo una palabra más, como dándoles impulso. Si fueran misiles la acera sería un cráter.

El valor monetario del asalto era insignificante, el del reloj, un poco menos. Era uno digital, de esos plásticos; ni un Rólex, ni uno de esos que se pueden  encontrar en las cajas de ceral. Era, lo que un estudiante de la U que apenas comenzaba a trabajar podía comprarse.  Pero el susto, la falta de respeto, la impotencia y el pensar en estar a merced de alguien más tiene su precio. Uno siente como si lo hubieran estafado por un millón.

El proceso mental lo lleva a uno por diferentes etapas: el enojo inicial que comenté, el agradecimiento obligatorio por no tener nada más serio que lamentar y finalmente, un período que dura algunos días, el de fantasear. Mi imaginación es vívida, a eso hay que agregar que me gusta leer y escribir, lo que significa que tuve ingredientes suficientes a mi disposición para, en cuestión de un par de días, re imaginar la escena con lujo de detalles. Habría escrito libros enteros, sobre cómo rastrearía a los malhechores hasta sus guaridas y daría cuenta de ellos por las noches, uno por uno; podría haber inspirado varios cómics sobre cómo impedí el asalto mediante una combinación de artes marciales y armas extrañas. Incluso, el ocasional guión para un largometraje al mejor estilo de Kill Bill, repleto de espadas japonesas, sangre y música ecléctica para la banda sonora. Pero no, la realidad es que, la rutina, tuvo un extraño efecto calmante y anestesiante.  Sin embargo, pronto encontraría la manera de poner a descansar todo el asunto.

Nop, él no me ayudó.

Como dije, apenas comenzaba a trabajar. Pero tenía suficiente para llevar a cabo mi “venganza”. Lamento decepcionarlos de antemano, pero no, no entré a los barrios bajos blandiendo katanas o disparando 9 milímetros cromadas. Tampoco me sometí a un entrenamiento riguroso en las montañas, junto a un viejito de bigotes largos y blancos (que a pesar de tener 101 años, aún puede partirle la crisma a cualquier practicante de MMA).

Lo que hice, al menos para mí, significó mucho. Saqué el poco dinero que tenía, caminé hacia una tienda y me compré exactamente el mismo reloj que tenía antes. Ya sé, eso no alcanza para hacer ni un simulacro de película, pero lo que iba pensando camino a la tienda me alcanza para más.

Para que ese chapulín pudiera tener el reloj que me quitó, tuvo que asaltar a dos personas, corriendo el riesgo de que algo saliera mal, ver cómo repartía lo poco que ganó entre sus compas, alguien más o la droga. Él tenía que bajar la cabeza cada vez que pasaba algún policía y esconder su rostro de la gente por que, como supe después, eran de los “conocidos” de la zona y esos, siempre andan con cuidado al saber que los tienen medidos ya. Tuvo que raspar la olla, haciendo cosas como esas o peores, para poder sacar algo de plata. ¿Para qué la plata? Droga, guaro, comprarse cosas de marca…o incluso, siendo justos, tal vez para mantener a alguien más. Ya sea que el chapulín fuera sólamente eso,un maleante, o un producto de nuestra cruel sociedad, sus circunstancias eran esas, robarle a estudiantes.  Las mías eran totalmente diferentes. Me sentí agradecido con la vida de no estar en sus zapatos.  Hice números y vi que, si reponía mi reloj, tendría que prescindir de algunas otras cosas, pero que sí, podía tenerlo de nuevo.

Compré el reloj y me sentí como si tuviera super poderes; no por el dinero,como dije, no era mucho. Pero salí de la tienda, literalmente, con la frente en alto y el alma agradecida.

Decía que tal vez el cuento no sirva para una película, pero me sirve a mí. Me sirve para saber que, 10 mil colones ganados con mi trabajo, son más valiosos que 10 millones conseguidos a punta de corrupción o “vueltas” de esas tan de moda en nuestro país. Me sirve, desde hace años, para sonreír por dentro cada vez que alguien con más dinero intenta hacerme sentir inferior por el sólo hecho de tener más ceros en un banco.  Me sirve para entristecerme, cada vez que oigo frases como : “es que por esa cantidad cualquiera…”, pero me sirve. Y todo esto justo a tiempo para vacunarme contra muchas cosas que, de no haber sido así, podrían haberme seducido o engañado.

A veces me pregunto si, irónicamente, no habría sido mejor que a algunos cuantos políticos y gerentes, les hubieran “robado el reloj”, en algún momento de sus vidas. Que, de alguna manera, pudieran haber saboreado un poco de esa dignidad sencilla que trae el trabajo honesto que muchos costarricenses realizan, antes de empacharse con las mieles de los sobornos, las “jugadas” o los “beneficios”. Creo, muy firmemente, que cualquiera de sus salarios, por más grandes o pequeños que fuesen, serían suficientes para comprar la confianza de un pueblo agradecido, no por grandes promesas de campaña o frente a cámaras, sino por trabajo. Así, del sencillo, como dice el himno, en lugar de pagar intereses muy altos por esas mordidas que ahora (que fueron descubiertas), no sólo les roban la paz, sino que nos dejan a todos los demás con el sinsabor de no saber en quién confiar.

Como dije: hace años me robaron el reloj… en el momento justo de mi vida.

-Walter Campos

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32 comentarios sobre “Me robaron el reloj… y obtuve mi venganza.

  1. Este post viene también en un momento indicado por la situacion actual de nuestra sociedad. Me alegra muchísimo que no les haya pasado nada mas que un susto (con todo y lo que esto conlleva), también me alegro que de este trago amargo se saque algo tan positivo como tener la noción de que estamos haciendo lo correcto: trabajando humildemente para poder suplir necesidades y satisfacer uno que otro gustito, con la frente en alto sabiendo que no le hacemos daño a nadie en especial a uno mismo… Nunca he pasado por algo así (gracias DIOS) y espero que no me pase, sin embargo espero poder de verdad aprender de su experiencia, para valorar lo que somos, lo que tenemos y lo mas importante: “LA VIDA”.
    Gracias por compartirla!

    1. Gracias a vos por leer!! Y que bueno que no te ha tocado algo así. Hay muchísima gente que ha pasado por asaltos peores, pero por dicha nada salió mal y en lugar de lamentar algo, podemos contar el cuento y extraer enseñanzas.
      -Walter

  2. Muy buena esta historia, siempre ver el lado positivo y tu estas mejor que ellos que lamentablemente nunca dormiran tranquilos ni disfrutaran de las cosas, por que cuando una compra algo con su dinero ganado de su trabajo como lo disfruta y aprecia.

    1. Esto de enseñar la satisfacción de obtener lo de uno a punta de trabajo es de lo más importante que mis papás pudieron enseñarme. No se puede comprar esa sensación.
      un abrazo.
      -Walter

  3. Bueno que te digo vengo desde hace días leyendo tus notas en este blog y por mucho te digo que este ha sido el mejor de todos… felicidades porque usas el don de palabra que tenés para cosas positivas… y gracias porque en serio se valora mucho leer comentarios breves pero certeros y con mucho criterio…

  4. A mi me asaltaron ayer, la sensacion que relatas es la misma que senti, pero diferencia de ti, ya lo empeze a buscar, no fue tanto el celular que me robo, o el mp3 que me regalo mi novia, si no la impotencia de que tu vida peligre en manos de una escoria como esa, me frustra mas el que me dio la espalda y tenia un cuchillo y la ventaja de que venia drogado, pero al tener a mi novia a lado no me atrevi por miedo de la mala punteria del otro tipo me quitara la cosa que mas amo en el mundo, pero el miedo que vi en ella me lo paga, lo voy a encontrar, golpearlo con un metal, rajarle la cara y tomar su celular, si se que suena muy fantasioso pero sabes la policia no hizo nada y no lo hara crees que se preocuparan por encontrar a quien lo ataque, estas basuras creen que por miedo uno no hara nada pero no cuentan con que locos sobran en el mundo, pero bueno ya que decidi que solo tendre celular hasta que se lo quite, es como me motivo y si lo logro te contare.

    1. Hola James! Si esa sensación que relaté, es la misma que sentiste, pues esa intención que me contás, es la misma que tuve. No voy a jugar de Gandhi, de verdad quería darle duro. Eso lo puse en la parte de “las etapas”, esa etapa dura bastante, creo que lo vas a descubrir. Curiosamente, cuando un ciudadano común toma la ley en sus manos, la ley parece no estar de su parte. Es irónico, los asaltantes pueden hacer lo que quieran y, por las razones que sean, salir caminando unas 24 horas más tarde. Un ciudadano común parece no tener esta suerte tan extraña e irónica. Mi consejo sería no darle gusto a un sistema corrupto. No violar la ley, es capaz que un ciudadano honesto terminaría tras las rejas, en el mundo de esos que te asaltaron, donde no sabés como moverte. Mejor hacerse fuerte de otras maneras 😉
      Saludos!
      -walter

      1. walter, ese concejo es el que esperaba que le diera al muchacho que le robaron el cel..no me defraudaste y te admiro mucho, porque como dice ud ya es un monton el que nosotros si podamos andar con la frente en alto deve ser triste arrastrarse en esa vida, gloria ai Dios misericordioso que no a permitido que vivamos en esa miseria que aunque sea humildemente podemos vivir orgullosos de una vida limpia honrada tranquila junto a una buena familia, en cuanto al muchacho no olvide que Diosito le va a retribuir su perdida y su susto y lo material sale sobrando si a cambio estamos bien bendiciones

  5. Excelente post (largo) o comentario como lo quieran ver, quien que haya sido asaltado no ha pensado en “Voy a ir a recuperar mis cosas”. Y depues de verdad lo mejor que queda es agradecer a D’os por fue solo El reloj.

  6. Pucha, hace mucho no me daba una pasada por aquí, y puedo decir que este post es digno de publicarse en todos los periódicos, redes sociales, noticieros, todo lo que sea de difusión pública, para ver si a muchos les llega a tocar una hebra de su enmarañado cuerpo, y así se desatan de tanta suciedad, falta de honestidad, cobardía, y temor a ganar honradamente todo lo que desean! Está muy buena esta historia,y como se lo dije una vez, yo estoy segura que usted debería ser un motivador público, no se guarde, no todos saben de este blog, y muchos de los que más necesitan una buena sacudida no buscan las redes precisamente para encontrarse lecturas de este tipo… Podemos empezar por pegar copias de este post, en la Asamblea, Casa Presidencial y una mayoría de entes públicos… si quiere yo le busco una comisión de personas voluntarias y le ayudamos! jaja

  7. Excelente post como siempre.!!
    Sabe nunca he tenido que experimentar la mala situación de un asalto pues vivo en un lugar muy “tranquilo” en teoría, pues en el último mes han asaltado tres establecimientos.. Y se imaginara el estado de sorpresa de todos..!! incluso uno de los establecimientos está cerca de mi casa y al señor hasta balazos le recetaron.. es increíble como las personas tienen el descaro de despojarlo a uno de sus pertenencias q tanto le han costado.. pero bueno es una triste realidad..
    Un gusto leerte Walterin..!! Siempre tenes un punto de vista interesante..!!!

  8. yo si he tenido la mala experiencia de pasar por tres asaltos, lo mas caro que me han quitado han sido unos libros de la universidad pero el sentimiento ese sentimiento que mencionas como de venganza y rencor es terrible. Pero al final de cuentas esa frase trillada de “lo material se recupera” es cierto y la vida sigue………feliz año y que no te vuelva a suceder algo asi…

  9. Es la primera vez que leo sus artículos y la verdad es que son increíblemente útiles. Soy muy joven pero de verdad que ayudás a ver la vida de una mejor manera.

  10. Excelente trabajo!!! Da un buen punto de vista de lo que pueden ser la cosas, una forma diferente de observar lo que pasa… 🙂

  11. Buen día. Estuve buscando un blog con la experiencia de alguien que le hubieran robado un reloj. Resulta que a mí también me robaron el mío junto con otras pertenencias. Era un reloj algo costoso, por el cual yo había trabajado varios meses para comprarlo, ya que era una ilusión que tenía desde hace tiempo. Lo peor de todo es que lo robó alguien cercano a mí, y aunque siempre lo negó, yo sé que sí fue esa persona y en realidad eso fue lo que más me dolió.

    Leyendo tu blog coincido en que aunque en el momento sientes impotencia y coraje, a fin de cuentas me quedo con la conciencia tranquila porque yo siempre he actuado con honestidad e integridad, trabajo arduamente, pago mis impuestos, no doy mordidas.. En cambio ese tipo de personas viven con una constante preocupación e infelicidad y por eso hacen ese tipo de bajezas.

    Gracias por compartirnos de experiencias, en verdad me sirvió de mucho en momentos como estos.

  12. Great story Walter. My friend sent it to me from CR. A thief, a co-worker, stole her pay from a locker at work. She has a son to support. They also took her identification, etc. She is very independent. Obviously she was devastated, furious, vengful, scared and full of hatred. Very uncommon for her. By sending this story to me I know she is still bothered a great deal by the event and clearly it has changed her a bit. I too am bothered since I want her or anyone to suffer no harm or injustice. They stole from a worker, a provider, in the simple name of greed. They know her so they also know they stole from her and her 5 year-old son. Despicable. This story has inspired me to do something else for her. Thank you for the inspiration. I will give her the “watch”. Something her co-worker can see and be jealous over. This is war baby! Thanks again Walter

    -Bonkers

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