Los Miserables


mainLa última nota del elenco terminó a toda garganta, llenando el lugar del sonido de decenas de voces que reclamaban libertad. Casi de inmediato, quienes estaban en sus butacas, respondieron con un sonoro aplauso.

No estábamos en un teatro, estábamos en un cine; pero durante dos horas y 32 minutos, todos parecíamos haberlo olvidado.

Los aplausos rebotaron contra la pantalla, sin ningún artista que los recibiera. Probablemente muchos pensaron lo mismo, pues la ovación murió casi tan pronto como empezó, (seguramente, los créditos flotando sobre un espacio negro ayudaron a romper el hechizo), pero las risillas que salieron volando sobre las butacas del cine, delataban esa sensación de que todos habían obedecido, casi instintivamente, al impulso de premiar una obra que conmueve.

Si ustedes odian los musicales, probablemente detestarán esta última versión fílmica de Los Miserables, por que es uno de los más potentes que se ha estrellado contra el cine. Las canciones desgarran, hay risa, hay dolor, hay una sensación de urgencia por sentir que alguien está cantando con cuanta hormona tiene disponible. Obviamente, si a ustedes les gustan los musicales, estas mismas razones los tendrán como a las muchachas que estaban a la izquierda de mi asiento: con los pies subidos sobre la butaca, rodillas contra el pecho, los brazos abrazando las piernas y cara de no haber pestañeado en media hora.

Sobre la historia, no me atrevería a criticar nada: ¿quién es uno para criticar lo que imaginó Victor Hugo, allá por 1862? No es que el librito se convirtió en un Best Seller, o que es algo así como la lectura de moda, como lo que pasó  con El Código DaVinci, la saga Twilight, los de Harry Potter y actualmente las 50 Shades of Grey. No, Los Miserables es un libro que, básicamente, pateó la puerta del bar, dijo algo parecido a: “llegó papá” y se sentó con los pies en la barra, mientras todos los demás corrieron a hacerle los mandados. Dicho de forma mucho más decorosa; cruzó el umbral de lo que los de este siglo llamamos: “Literatura Universal”.

No es de extrañar  entonces, que la hayan llevado al cine en más ocasiones que en las que alguien desactiva una bomba en el último segundo.

Ahora, los actores: Obviamente, los actores principales no son cantantes de profesión, ya los conocemos. ¿Cantan bien? Pues eso depende de

¿Wolverine quién?
¿Wolverine quién?

ustedes, de sobra sabemos que hay cantantes que, lo que no tienen en voz, lo tienen en alma, que con esto compensan de sobra. Pero aquí va mi apreciación: Russel Crowe tiene una voz con más testosterona que Chuck Norris desayunándose a Rambo (en su versión de los chistes, claro). Pero esto no me sorprendió, ya le conocía la faceta musical. (Busquen música de su grupo “30 Odd Foot of Grunts”).

Hugh Jackman definitivamente no va a destronar a Pavarotti, pero demuestra que canta bien y que actúa aún mejor. Ha dicho que le gusta mucho el papel de Wolverine, pero el de Jean Valjean, es uno de los que todo actor serio desea, y en declaraciones a la prensa, se le ve más feliz que cachorro suelto en la playa cuando habla del tema. Eso queda demostrado en pantalla y no se guarda nada.

les-miserables-poster-Anne-HathawayPero llegó el momento de Anne Hathaway. Le toca cantar una escena desgarradora, con la cámara en la cara, sin cortes, durante toda la duración de la canción y les juro, que creo que el cine completo se olvidó de respirar. Creo que tengo muchísimos años de no ver una actuación tan desgarradora, un momento tan increíblemente doloroso y bien actuado. La voz aquí se le quiebra, se rasga, se convierte en gemido de animal herido, a punto de nudos en la garganta. Uno traga grueso, por que quien canta, es una mujer a la que se le quebraron los sueños, y por más trillada que sea esa frase, duele.

Si no hubiera estado completamente metido en su actuación, no me hubiera sido difícil imaginarme flechas de neón apuntándole a la cara, parpadeando con un letrero que dice “Oscar….Oscar…”

¿Amanda Seyfried? Ella canta claro y limpio, de verdad, como un pajarito. Esto les puede gustar o no, pero va muy bien con la imagen casi angelical del personaje de Cossette. Y por supuesto, Sacha Baron y Hellena Bonham se lucen deliciosamente, como una pareja de malamansados estafadores, que podrían dar cursos libres a muchos personajes de la política actual.

Por cierto, lo que oyen, aparte de ser los actores cantando, es a ellos cantando en vivo frente a la cámara. El director decidió que, en lugar de grabar las canciones en un estudio, y ponerlos a doblar cuando estaban filmando, los iba a grabar ahí mismo, mientras actuaban, para darle más sentimiento de teatro musical que de cine. En mi opinión, sirve, se siente mucho más orgánico, la voz le pertenece al momento y el actor tiene que ver cómo se las arregla con ella.

La producción es épica. Si van a ver la película listos a detectar las inconsistencias históricas, en edificios, vestuario y así (algo así como jugar a Les Miserables Javert Poster“encuentre las 6 diferencias”), probablemente se decepcionarán, pues las hay. Sin embargo, la idea parece ser  realzar el show y el impacto en la audiencia. Ojo, esto no significa que vayan a encontrar a Cossette cantando en una tanga galáctica, tipo la de la princesa Leia en “El Regreso del Jedi”, pero sí van a notar un ingenioso uso del color rojo, blanco y azul, los mismos de la bandera francesa, a lo largo de la historia.

Los miserables emociona y mucho, lo que me gustó durante las más de dos horas y media que dura la película. No sé, pero ahora es tan común acostumbrarse al cine que te da una o dos emociones durante toda la función, que se siente rico el experimentar drama, comedia, patriotismo, amor, tristeza y asombro. Podría decirse que el boleto se paga solo con semejante viaje, nada miserable.

– Walter Campos

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7 comentarios sobre “Los Miserables

  1. Definitivamente es una obra cinematográfica que no puede dejarse pasar sin saborearla. Gracias por tus comentarios tan atinados como siempre.

  2. Hola: realmente tu comentario me ha motivado para hacer el esfuerzo de ir a ver la película. No dudo que se trata de una gran pieza….

  3. Ayer por esas casualidades de la vida la fui a ver……me quede sin palabras , estuve en una montaña rusa emocional….llore, rei, senti la fuerza de luchar por una causa y libertad y volvi a llorar…..me encanto! No sentí el tiempo pasar…..a parte que estaba super comoda en silloncito de cuero y todo

  4. ¡Al fin me paso a comentar como Dios manda! Leí esta entrada con entusiasmo antes de ir a ver la película. Llevaba meses esperándola, literalmente, odiando el hecho de que no tuviera premiere mundial y contando los días para el 14 de febrero donde tenía una cita muy importante con Jean Valjean y compañía.

    Así de entrada la película me encantó. Amé cada momento y me emocioné tanto que pasé al borde de las lágrimas casi todo el rato. Creo que conocer las canciones ayudaba porque cuando iba a empezar alguna en especial se me erizaba la piel con las primeras notas. Así una tras otra, fue una montaña rusa emocional y la película logra hacerle honor al título en el que se basa. Me gustó que no llegó a ser especialmente cruda o sangrienta a pesar de tener todas las posibilidades para serlo pero igual reflejó las cosas que tenía que reflejar.

    Las cosas que tiene que no me gustan son herencia del musical en que se basa (el precipitadísimo romance, por ejemplo, que en el libro toma páginas y meses, así como lo desdibujado que queda el personaje de Marius al lado de lo muy cuidado y detallado que está trabajado en el libro) pero en general AMÉ todos los detalles del libro que incluyeron a pesar de que se supone que es una adaptación del musical y no de la obra literaria en sí.

    Anne Hathaway hizo una obra maestra. Sale poco realmente, las partes de Fantine son rápidas, pero emocionan de una manera que en I dreamed a dream me iba a ahogar yo solita conteniendo los sollozos. Estuvo magnífica. Me imagino a todas las otras actrices nominadas a mejor actriz secundaria que pasaron HORAS DE HORAS grabando y que salen por toda la película viendo sus pocas canciones y dándose cuenta de que en ese tiempo les ganó los premios. Hugh Jackman está muy bien también, aunque tengo que admitir que el que me dejó sorprendida fue Russell Crowe. Había leído críticas encontradas pero en su mayoría negativas y no entiendo por qué. A mí me fascinó. Me parece que hizo un gran trabajo con el personaje y sus partes. La confrontación les quedó maravillosa. También amé el uso de la cámara para mostrar a Javert siempre en alto, en contraposición a los Miserables por condición social (usando muy bien el simbolismo con respecto a las canciones de “Look Down”). Helena Bonham Carter y Sacha Baron Cohen hicieron un señor trabajo como los Thénardier, disfruté mucho sus escenas aunque odie a los personajes.

    También me parece que vale la pena destacar el trabajo de Eddie Redmayne como Marius Pontmercy. Contrario a muchas personas, Marius es mi personaje favorito del libro, así que estoy acostumbrada a no estar conforme con su caracterización. Si bien físicamente Eddie se aleja del moreno de cabello rizado que describe Victor Hugo, me parece que encarna muy bien su idealismo, su valor en la barricada (a pesar de que en la novela su participación en el movimiento es diferente), su juventud, su todavía algo ingenua perspectiva ante el mundo y en especial hacia el amor. Ese corazón tan entregado y apasionado que tiene (tanto para con Cosette como para todo lo demás). Pero en especial creo que cabe destacar la bellísima voz de un actor que no es cantante ni ha hecho más experiencia en esa área que cantar en el coro de su colegio. Su interpretación de Empty Chairs at Empty Tables me dejó con la lágrima en el ojo, al igual que el bellísimo dúo de A Little Fall of Rain.

    Amanda a mí no me molestó aunque a la gente con la que andaba no les gustó nada. Samantha Barks como Éponine se lució y me parece que vale la pena destacar que es su primer trabajo para cine, aunque es actriz de musicales y en realidad ya tiene experiencia encarnando a Éponine. Enjolras me encantó, me parece que Aaron Tveit hizo un gran trabajo no solo en la parte del líder que es Enjolras sino en la manera en que va viendo y reaccionando a cómo se van desenvolviendo las cosas. Además, su actitud de la revolución está por encima de todo le quedó que ni pintada. Y aunque cortaran muchas de sus partes, tengo que decir que me encantó George Blagden como Grantaire, uno de mis personajes secundarios favoritos en el libro aunque en la peli no le digan ni el nombre (lo reconocen por su botella de licor siempre a mano y porque va del color complementario al rojo de Enjolras; por su picardía y su manera de burlarse un poco de todo y de todos).

    En general la peli me pareció una pequeña joya para los amantes de los Miserables 🙂

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